Entradas de María Medyanik
Hambre de amor
La artista plástica y fotógrafa Rocío Verdejo crea mundos donde la imagen se vuelve escena y el cuerpo, relato. En esta entrevista con la psicoanalista María Medyanik, se abre un intercambio en torno a la mirada, la puesta en escena y el modo en que el arte puede tocar lo más real a través de la ficción. En la fotografía de Rocío Verdejo se palpa un posicionamiento, una mirada, una apuesta y una elección. Lo estético se une a lo simbólico para dar un latigazo al espectador, despertándole. Despierta a la realidad; y en el caso de su última obra, a la relación con el objeto oral. Rocío habla de hambre, pero no hay comida en la mesa. Así el espectador se confronta con el vacío, emergiendo allí los fantasmas de cada uno.
Rocío, ¿podrías hablarnos de tu último trabajo?
Hambre de amor es un recorrido fotográfico por las sensaciones a las que se enfrenta una persona con trastorno de conducta alimentaria ante una comida cualquiera. La tormenta mental aparece, sin previo aviso, sin anestesia. La serpiente que se siente dentro viviendo con este trastorno, la que se ve sobre la mesa, 5 veces al día, cuando te enfrentas a tu fantasma, a veces entre jolgorio y celebraciones, siempre disimulando.
Comer para llenar, el atracón y su culpa correspondiente. Y otra vez, el bucle. Hambre de amor es esta cruz en forma de imágenes.
Esta serie forma parte de un proyecto extenso y multiformato, que tiene además una parte experiencial muy fuerte: una cena para que el espectador entienda el concepto de hambre emocional, desde el lugar de comensal.

«La tormenta», 2025
Crees que la fotografía permite aproximarse al horror de lo real de forma soportable, ¿incluso deseable? ¿Es un filtro, un velo o una lupa?
Yo siento la fotografía mucho más lupa. Me resulta complicado que vele y no que revele o desvele. Es una técnica muy mágica y se lleva, claro está, lo mejor de cada casa. Que capture lo que vemos tiene la gran ventaja de hacernos ver lo que no está. Más en mi caso, que trabajo la fotografía escenificada, y compongo como decías tanto las escenas como los vacíos.
La belleza de esas imágenes es una presencia en sí misma. Parece depredadora… ¿debemos tener cuidado?
Me gusta trabajar con capas de sentido, dejar al espectador elegir hasta dónde puede o quiere leer.
Hablar de temas espinosos desde la belleza provoca una primera lectura de la imagen serena, a veces puramente estética. Si te quedas en ese estadio puede que el mensaje sea menos profundo, pero además de luz, composición o escena, queda la sensación de que hay algo más detrás. Sin embargo, el espectador que decide dar a la imagen la oportunidad de revelar el simbolismo que encierra, seguramente sienta el deseo de llegar a la parte más profunda, buceando entre esas capas que se van revelando con palancas que activa esa segunda mirada… Que tengan cuidado los que no quieran sentir.
Tu trabajo se desarrolla de forma muy prolifera desde 2002. No paras de crear, a pesar de haber vivido sacudidas fuertes en lo personal. ¿Qué impulsa el proceso creativo para ti?
Pues precisamente esa fuerza creativa viene a veces de las sacudidas personales. Las vivencias desafiantes generan en mí el compromiso por compartir mi visión, y a la vez la autoridad para hacerlo, generando un trabajo con origen autorreferencial creado a través de un lenguaje muy elaborado, lo que genera una distancia muy cómoda para mí. Desde esa fuerza he conseguido tratar temas como la muerte, la anorexia, la memoria o la violencia de género.
“El Imaginario es el modo más accesible de aprehender el Real, aunque sólo sea como su pantalla”, decía Miller. La imagen del cuerpo, del otro o del síntoma puede ser la vía por donde el sujeto roza algo del Real que lo afecta. Los invito a internarse en su obra, donde cada imagen parece contener un secreto.
Podéis encontrar obras de este último trabajo, titulado Hambre de Amor, en la exposición Ficciones- Poéticas y Narrativas Detrás De Una Cámara en el Centro Cultural La Malagueta- Puerta 9. Se podrá visitar hasta el 15 de febrero 2026, martes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00, sábados y domingos de 11:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00.
*Imagen de cabecera: «El mantra», 2025.
María Medyanik