EJE
Acto, acting out y pasaje al acto.
Rechazo del inconsciente y
patologías contemporáneas del acto

Ana Ruth x300

En el principio era el verbo
Ana Ruth Najles

Como dice el argumento para estas Jornadas, vivimos en un mundo en el que la imagen reina1 y en el que todos somos ‘mirada’ que nos mira desde las pantallas de los múltiples artefactos tecnológicos que nos aseguran la ‘comunicación’ total con el mundo entero.

Pero la paradoja que esto implica es que cada vez nos alejamos más del saber verdadero en tanto nos sumergimos en el terreno ilimitado del conocimiento.

En todo este proceso se verifica que el ser hablante está cada vez más sometido a una posición de objeto perdiendo su capacidad de hacerse responsable, vale decir, de responder en tanto sujeto por sus actos.

Puesta en acto del sujeto

Si nos interesa la cuestión del acto, es por su función, que es la de poner en acto al sujeto que llega al psicoanálisis en posición de objeto, ofreciéndose para ser amado por el Otro.

Ya que, en el psicoanálisis, el sujeto del inconsciente debe ser puesto en acto, porque la transferencia es la puesta en acto del inconsciente.

El acto fundante del sujeto2 supone un franqueamiento.

“Un acto está ligado a la determinación de un comienzo, y especialmente allí donde hay necesidad de hacer uno porque precisamente no lo hay”3.

Su eficacia de acto no tiene nada que ver con la eficacia de un hacer sino que es algo atinente a su punta significante.

J.-A. Miller afirma que “el acto se distingue de la acción por el significante que en él se encuentra implicado”4.

Si el acto fallido es un acto lo es únicamente porque es significante. Lo que supone siempre una inscripción.

Es por eso que Lacan afirma que “el acto es por sí mismo el equivalente de la repetición en tanto es un significante que se repite”5 agregando que “en el acto el sujeto (dividido) es equivalente a su significante”6.

Si el horizonte de todo funcionamiento del acto es el de un verdadero comienzo, se trata del acto en su función creadora. Por eso, lo importante del acto, son sus consecuencias.

“La cuestión es saber cuál es el efecto del acto... ya que él mismo (el sujeto) es totalmente transformado por el acto”7. Del acto resulta una conversión en la posición del sujeto en cuanto a su relación con el saber.

Lacan indica también que no hay acto que no sea fallido y, por tanto, afirma que el suicidio en tanto logrado merece ser objetado en tanto acto8.

Rechazo del inconsciente y patologías contemporáneas del acto

Lacan afirma que el ser hablante está condenado a la debilidad mental por lo imaginario, ya que su punto de partida es la referencia al cuerpo en tanto se representa como reflejo de su organismo, es decir como cuerpo vivo. Del hecho de que esté vivo da testimonio la mente, que introduce el efecto de imbecilidad que él nombra como debilidad mental9.

O sea que llama debilidad mental al hecho de que el hombre no sabe arreglárselas con el saber que le imponen los efectos del significante10.

Tomé esta cuestión porque quería llegar al punto en el que Lacan dice que respecto de lo real sólo podemos delirar porque lo real no responde. Para terminar esa clase afirmando que los seres hablantes “sólo podemos elegir entre locura y debilidad mental”11.

Debo decir que aquellos que nos consultan ya hace muchos años, se nos presentan como débiles mentales o como locos o enloquecidos, no necesariamente psicóticos.

Como lo afirma Christiane Alberti, “una nota verdaderamente propia de la época son las reivindicaciones contemporáneas del ‘derecho a…’ que tienden a promover un régimen de igualdad absoluta de los sujetos”.

Para todos el mismo goce, tal como se ve en los grupos identitarios, “conduce a cada uno hacia un principio de "intercambiabilidad": el registro del Otro se reduce al registro del Uno”.

Se disuelven así las diferencias, borrándose toda singularidad, dando como resultado el “soy lo que digo que soy” cuya consecuencia es “que los sujetos pierden su consistencia de cuerpo hablante, es decir, de seres tejidos en el lenguaje y la satisfacción del cuerpo”12.

Este imperio de un narcisismo “delirante”, por el que el yo tapona al inconsciente o sea que tapona toda pregunta sobre el ser ante la certeza de un nombre de goce, implica un efecto de irrealización de los cuerpos que se transforman en puras imágenes sin consistencia real.

Podemos afirmar entonces que de lo que se trata tanto en la ‘debilidad mental’ como en la ‘locura’ -que, reitero, no es lo mismo que las psicosis- es del rechazo del saber del inconsciente en tanto reprimido. De modo que muchos de los que consultan se presentan con grandes inhibiciones para hablar, es decir, con un síntoma puesto en el museo.

Por el otro lado, tenemos a los jóvenes que recurren a los cortes en el cuerpo como un modo de defensa contra el goce real que ese cuerpo les impone y que pretenden ignorar, a aquellos que plantean que han nacido con un cuerpo equivocado y que deben transformarlo por medio de la ciencia, a los otros cuyos pensamientos intrusivos producen inhibiciones múltiples que llegan a impedir el dormir, el comer el aprender, etc.

Si, como dice Lacan, el acto implica arrancarle a la angustia su certeza por la transferencia de angustia que esto supone, podemos pensar que muchas de estas patologías del acto están en relación con la angustia ante la presentificación del objeto a en lo real.

Pero, ante el silencio del síntoma, la angustia no localizada e inmanejable hace aparecer un ‘accionar’ impulsivo que abre paso al consumo, es decir, a todo tipo de adicciones que pueden enmarcarse en el pasaje al acto o en el acting out.

Acting out y pasaje al acto

Hablar de la angustia permite a Lacan situar al acting out y a pasaje al acto en relación con la inhibición, el síntoma y la angustia13.

Lacan utiliza el caso de Freud sobre La joven homosexual, para situar el niederkommt, el dejarse caer a las vías como pasaje al acto.

En este punto, Lacan habla de un pasaje a lo real, en tanto el sujeto realiza el objeto a del fantasma, objeto rechazado, desechado fuera de la escena14.

Este evadirse de la escena es lo que nos permite reconocer el pasaje al acto15.

Lacan pone el ejemplo de las fugas de personas, que las lleva a vagabundear como pasaje al acto en tanto pasaje de la escena-fantasmática- al mundo-inmundo, es decir a lo real.

En cambio, el acting out, que permite evitar la angustia, es lo contrario del pasaje al acto.

Si en el caso de homosexualidad femenina la tentativa de suicidio es un pasaje al acto, la aventura con la dama de dudosa reputación es un acting out.

Si la bofetada de Dora al Sr. K. es un pasaje al acto, todo el comportamiento paradojal respecto de los K. que Freud descubre enseguida, es un acting out.

Es decir que el acting out es algo que se muestra en la conducta del sujeto. Lo que equivale a decir que tiene una orientación hacia el Otro.

Lacan pone el ejemplo del caso de plagio de Kris para afirmar que lo que el acting out quiere decir, lo que pone en escena, es el objeto a o la libra de carne16.

El acting out llama a la interpretación en tanto llamado al Otro, a diferencia del síntoma que no es llamado al Otro sino goce. Es por eso que el acting out puede situarse como puesta en marcha de la transferencia. Es la transferencia sin análisis, la transferencia salvaje.

Ana Ruth Najles
najles@hotmail.com

 

Notas:

  1. Miller, Jacques-Alain. “La imagen reina”, Elucidación de Lacan. Charlas brasileñas. Paidós, Buenos Aires, 1998.

  2. Lacan, Jacques. El seminario, libro 14, La lógica del fantasma. Paidós, Buenos Aires, 2023, p. 159.

  3. Lacan,Jacques. Le Seminaire XV, L’acte psichanalytique. Seuil et le Champ freudien, Paris, 2024.

  4. Miller, Jacques-Alain. Donc. La lógica de la cura. Paidós, Buenos Aires, 2011, p. 474.

  5. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 14, La lógica del fantasma. Op. cit., p. 172.

  6. Ibid., p. 172.

  7. Ibid., pp. 160-161.

  8. Lacan, Jacques. Je parle aux murs. Seuil, París, 2011.

  9. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 22, R, S, I. Clase del 10/12/74. Inédito.

  10. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 24, L’insu que sait de l’une bévue s’aile a mourre”. Clase del 11/01/77. Inédito.

  11. Ibid., Clase del 11/01/77.

  12. Alberti, Christiane. Clase inaugural IOM3, Argentina, 29/03/25.

  13. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 10, La angustia. Paidós, Buenos Aires, 2011, p. 88.

  14. Ibid., p. 122.

  15. Ibid., pp. 127-144.

  16. Ibid., p. 138.