Presentación de las XXIV jornadas de la ELP

El acto a-tiempo. Clínica de las consecuencias

Manuel y yo nos preguntábamos hace unos días cómo presentar en esta Velada la Jornada sin llenarla de conceptos y de doxa. Así la idea que surgió fue la de intentar dar forma a la manera en que el tema fue escogido y a cómo se construyó el argumento.

Plantear un tema para una Jornada supone, desde una vertiente, atrapar algo de lo que llamamos lo contemporáneo, la época, con el objetivo de hacerlo entrar, esta es la otra vertiente, a ser leído e interpretado por la Escuela, extrayendo de ello consecuencias clínicas y epistémicas.

En un texto de Christiane Alberti del año pasado, en torno al psicoanálisis hacia la juventud, figura la indicación siguiente: nuestra civilización está caracterizada por el hecho de que el “hacer” y el “tener” prevalecen. El sujeto aparece en la escena del mundo en el actuar.

Se trató entonces de recoger esta observación como línea inicial y extraer este hacer bajo el cual se presenta el sujeto contemporáneo para introducirlo en el corazón de la práctica analítica. Planteado de esta forma ya percibimos que, si bien la práctica analítica está hecha de palabras, para acercarse a este hacer es precisa la interrogación alrededor de cómo se articulan esas palabras con el goce. Es decir, cómo se dirige una cura para alcanzar este anudamiento entre el cuerpo y la lengua.

¿Es dejar hablar al paciente? ¿Es solo ejercitar una escucha? ¿Qué hace el analista? Como ven es una invitación a interrogar la práctica analítica de todos los días.

Puedo pensar que en la elección de un tema para una Jornada hay una especie de trenzado en donde se avanza sobre los conceptos analíticos, pero estando estos mismos conceptos atravesados por los acontecimientos de la época y también, desde luego, por las idas y venidas de nuestra comunidad, por las lecturas permanentes que hacemos de ellos.

Quizás unas Jornadas son el momento donde conceptos y acontecimientos se ponen a prueba.

Tomar nota de el acto a-tiempo ubicado en el texto Reseña de enseñanza sobre el Acto psicoanalítico fue un hallazgo que enmarcó la categoría del acto en su uso clínico dentro del trayecto de un análisis. Así llegó el título.

Investigué un poco sobre esta Reseña de enseñanza, escrita un año después del seminario 15 sobre El acto. Parece ser que al final de cada año las autoridades de la Escuela Normal Superior, donde Lacan impartía en aquel momento sus seminarios, le pedían que hiciera un pequeño resumen de lo que había trabajado durante el año. Estas Reseñas no se conocieron hasta bastante tiempo después de la muerte de Lacan, porque nunca habían sido publicadas. La primera en aparecer en una caja correspondía a El Seminario 7, La ética del psicoanálisis. Y es ahí donde se inicia la investigación del destino de los resúmenes de los otros seminarios. La reseña correspondiente a “El acto...” es la última escrita por Lacan. Tiene la ventaja de ser un escrito o sea que no tiene los vaivenes propios del discurso hablado y el interés de haber sido escrita un año más tarde, cuando la perspectiva de Lacan sobre el asunto ya era un poco más lejana.

Entonces sigamos, cómo construir el argumento.

En el segundo párrafo del mismo se plantea lo que es la pregunta general que impulsa la Jornada, la que va a marcar la vía de la misma, la carretera principal, la pregunta sobre cómo se analiza hoy.

En los párrafos siguientes nos acercamos un poco más. El acto es poliédrico, pero de todas las variedades y variaciones del acto la vía a seguir del argumento será una: la que atañe a la dirección de la cura. En este sentido propusimos en primer lugar acercar el acto a la relación analítica. Sabemos que el concepto de acto tiene sus antecedentes en el concepto de relación analítica, es así como Lacan se expresa en los comienzos, pero no es solo eso.

El argumento lanza pinceladas sobre lo que es el acto, en su lógica, en las consecuencias de las decisiones subjetivas, en la diferencia entre acto y trabajo analítico, acto y hacer, recogiendo allí la pregunta de Lacan en el seminario 16 sobre qué hace el analista en el acto analítico, añado aquí la tesis milleriana que propone que para que se perciba que el psicoanalista en el acto psicoanalítico es equivalente al objeto hay que llegar a una sofisticación extrema del concepto de objeto.

El último párrafo del argumento otorga un brillo final: es la luz del acto que se anuda al tiempo y las consecuencias -sin determinaciones ni buenas intenciones que valgan-, es el nudo que hace que un acto pueda decirse que lo es. Juzgar el acto por las consecuencias es un principio de la política lacaniana.

Vuelvo a retomar el acto como poliédrico que hemos visto ocultarse, taparse, ser dejado un poco de lado en el argumento porque va a volver a aparecer a través de los ejes de trabajo. Es el mérito y el acierto de unos ejes que este año, gracias al trabajo de la Comisión epistémica, podemos leer a la par que el argumento. Los ejes alcanzan las diferentes manifestaciones del acto y de la acción lacaniana. Se abre a los actos fallidos, las patologías del acto. Nos ayudarán a dar forma a los trabajos.

El argumento toma su apoyo en varias referencias, especialmente la del seminario 16, De un Otro al otro, donde van a leer en el capítulo Las paradojas del acto lo interesante y crucial que es este tema y donde encontramos una afirmación de Lacan que impacta: “Se trataba del acto psicoanalítico, que nadie había siquiera pensado nombrar como tal antes que yo”.

Para ir finalizando subrayemos dos tiempos:

Al inicio, desde la mirada del lector del título y del cartel nos encontramos con la aparición de un cierto efecto de sorpresa, ahora ya en abril efectivamente un tanto atenuada. El acto analítico mantiene su zigzag propio, leemos en La Reseña sobre El acto. Me he arriesgado a pensar con esta imagen que nos proporciona Lacan, la construcción del título, del argumento e incluso del cartel. Un zigzag es una línea que en su desarrollo forma ángulos, alternativas, entrantes y salientes. Quizás es bajo este zigzag que os proponemos tomar estos materiales que ya circulan entre nosotros.

Dos: El tiempo de preparación del tema en la Escuela ya está abierto, se abre al futuro, así tomando otra frase del texto de La Reseña: Andar no es un acto sólo porque se diga “eso anda”, o incluso “andemos” sino porque hace que “yo llego allí” se verifique en él. Entonces lleguemos allí el 22 y 23 de noviembre a Málaga.

 

Velada de presentación de las XXIV Jornadas de la ELP, 12 de mayo de 2025,
Victoria Vicente (victoriavicente27@gmail.com)
Co-Directora de las XXIV Jornadas de la ELP