Acto e interpretación

En relación al tema de las jornadas, me planteo abordar estas dos vertientes: el acto y la interpretación.

Con Lacan sabemos que el psicoanalista forma parte del concepto de inconsciente, constituye aquello a lo que el inconsciente se dirige ¿Cómo lee el analista los enunciados del analizante siendo que “la presencia del inconsciente por situarse en el lugar del Otro, ha de buscarse en todo discurso en la enunciación?”1.

Hay un saber leer y un saber decir del psicoanalista que en el marco de la transferencia ha de poder transferir al analizante. ¿Cómo puede un decir del analista producir efecto?

En las entrevistas preliminares, es por el acto del analista que esperamos que se produzca la falta en ser del analizante y su entrada en el inconsciente. El analizante se presenta con un “soy” y por el acto del analista puede producirse un “pienso donde no soy”.

El analista opera con su acto pero también con su interpretación. Si bien la practica analítica puede tener efecto de acto, el acto no es una interpretación2.

La interpretación apunta al goce del sentido; el acto, al goce de la pulsión.

En su conferencia “Acto e inconsciente”3 Miller nos propone leer la práctica analítica en todos los aspectos, incluida la interpretación, en función del acto analítico.

Señala que el inconsciente es lo contrario del acto como ya nos enseñó Freud bajo la forma de recordar y no actuar.

Siguiendo a Lacan “el acto acontece por un decir, a partir del cual el sujeto cambia”4. El acto transforma la indeterminación del sujeto; es creador y pertenece al orden del decir, no de la acción. Todo acto tiene una dimensión significante, no hay ninguna acción que no se presente con un punto significante de entrada, es lo que caracteriza al acto. Así cuando César cruzó el Rubicón, su acción fue un acto porque transgredió las leyes del Imperio, era el límite autorizado para el paso de los ejércitos a Roma y es en ese sentido que solo hay acto si hay atravesamiento de un umbral significante tras el cual el sujeto ya no es el mismo.

No hay acto analítico ni interpretación sin relación a la transferencia.

Siguiendo a Miller la interpretación se anuda con el inconsciente estableciendo el Sujeto Supuesto Saber.

Si bien la interpretación apunta a la falta en ser y señala un saber respecto al cual el sujeto está indeterminado, el acto analítico apunta a un saber en lo real, allí donde no hay relación sexual y donde el sujeto se realiza en la certeza.

Al hablar de interpretación hablamos de un sujeto representado por un significante para otro significante. Éste no preexiste, se constituye a través del lenguaje. En la alienación original son los significantes los que producen un efecto de sujeto que desemboca en el “no pienso”.

No hay sujeto del acto. Desde el lado del sujeto hablamos del inconsciente como cadena S1 S2. Teniendo en cuenta que lo que define al sujeto es la indeterminación, su falta en ser. La interpretación está en correlación con las formaciones del inconsciente; el acto, con la subversión del sujeto, produciendo una mutación irreversible. Está en relación a la pulsión y por tanto con la certeza.

El analista opera desde la perspectiva del acto, desde el “no pienso”, opuesto a la división subjetiva. Del recorrido de un análisis no se espera la falta en ser sino un poder hacer con lo singular de lo que hay. Hablar de acto analítico supone un atravesamiento, tocar algo de la respuesta que daba el fantasma, promoviendo un abrochado diferente que permita suscitar un nuevo deseo5.

La interpretación apunta al límite que puede dar el inconsciente, pero en lo real hay un no saber, es decir no hay relación sexual, por lo que encontramos la falla en el saber tanto en el inconsciente como en el acto.

Constatamos dos límites, uno a nivel del saber y otro a nivel de la satisfacción pulsional. Del lado del saber estaría la invención y del lado de la pulsión un “no hay”. Por eso Lacan al final del análisis , no sitúa la salida del acto analítico a nivel del inconsciente, sino a nivel de la pulsión.

Para concluir. Desde la perspectiva del acto analítico un análisis debe conducir a una certeza, opuesta a una división subjetiva. El acto analítico lo realiza el analizante sin Otro; de ahí que Lacan diga que el analista solo se autoriza por si mismo.

Lluïsa Andreu

andreulahilla@gmail.com

 

Notas:

  1. Lacan, Jacques. “Posición del Inconsciente”, Escritos II. S. XXI, México, 1975, p. 813.

  2. Lacan, Jacques. El Seminario, libro 15, El Acto Analítico. Clase del 10 de enero de 1968. Inédito.

  3. Miller, Jacques-Alain. Acto e Interpretación. Manantial, Buenos Aires, 1993, p. 13.

  4. Lacan, J. “El Acto Psicoanalítico. Reseña del Seminario 1967-1968”, Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 395.

  5. Lacan, Jacques. EL Seminario, libro 15, El Acto Analítico. Clase del 10 de enero de 1968. Inédito.