El acto está al alcance de cada entrada en un psicoanálisis
Esta frase de Lacan, “el acto está al alcance de cada entrada en un psicoanálisis”, se halla al comienzo de la reseña que él mismo hizo de su seminario de 1967-68 sobre El acto psicoanalítico1.
Llama la atención, porque, de entrada, la definición del acto analítico lo sitúa, no al principio, sino al final del análisis que la IPA había llamado “didáctico” y que Lacan llamó, a secas, análisis. Sólo un análisis produce un analista, o sea, aquello con lo que este mismo opera en la práctica. Lo cual no se debe concebir como la producción de un “alguien”, sino como aislar algo en lo que una práctica tendrá su fundamento.
Por tanto, lo que Lacan aborda en esta frase es de qué forma el producto de un análisis operará en el encuentro con cada uno de quienes aspiran, sencillamente, a analizarse.
¿Cómo se puede situar este punto de encuentro entre un final y “cada entrada”?
Encontramos una mención de esto mismo en la primera lección del Seminario 152. Allí se dice que, en la entrada del análisis, la dimensión del acto se encuentra –“esto es seguro”, dice Lacan– en su dimensión de “franqueamiento”. Se trata, por tanto, de cómo aquel que franqueó un final puede situarse de la mejor manera en consonancia con lo que toda entrada en análisis tendría de franqueamiento.
Lo cual implica anticipar, en el inicio, el tipo de franqueamiento radical que un final supone, en relación con el Otro y con el saber establecido. Entendiendo este saber establecido, no sólo como el que situamos en el discurso corriente. También concierne a la relación del aspirante a analizante con el saber, anquilosado como medio de goce, del que él padece en particular.
O sea, aquello mismo de lo que, en el momento de lucidez que llamamos entrada y que debería poder sostenerse, él aspira a separarse. En ese instante, el analista debe poder anticipar para el futuro analizante –aunque solo sea señalándolo al modo del índice del San Juan de Leonardo– en qué dirección se encuentra el franqueamiento a producir.
En última instancia, por tanto: ¿cómo el final está presente en el inicio? Debe estarlo como posible. Y para ello, se trata de no cerrarle la puerta. No cerrarla en la entrada es uno de los nombres del acto analítico.
Enric Berenguer
enricberenguer@gmail.com
Notas:
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Lacan, Jacques. “El acto psicoanalítico. Reseña del seminario 1867-1968”, Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 395. ↑
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Lacan, Jacques. Le Séminaire, livre XV, L’Acte psychanalytique. Seuil, Paris, 2024, pp. 12-13. ↑