Texto de Orientación

Margarita Bolinches x300

Algunas consecuencias
sobre el tiempo y el acto
Margarita Bolinches

El Consejo de la Escuela nos propone con este título, un trabajo de estudio y reflexión alrededor de tres vías que están necesariamente articuladas entre sí. El acto que podemos desdoblar su alcance en una vertiente más plural y el acto propiamente analítico que marca una doble conclusión: la del final del recorrido analítico que J.A. Miller denomina conclusión subjetivada y en un segundo momento el acto del pasante que apuesta por la verificación de su elaboración y que lo nombra conclusión desubjetivada1.

El segundo tema, “a-tiempo”, fue la expresión tomada de la Reseña de enseñanza2 que Lacan escribió un año después de concluir su Seminario El acto analítico. Allí Lacan utilizará esta palabra, entre otras cuestiones, para dar cuenta de los efectos de su Proposición de 1967. Propuesta ya no a los trabajadores decididos como ocurrió en el 64 sino invitación argumentada a sostener una Escuela de analistas.

Entiendo así el realismo de Lacan que extrae, de las contingencias de aquellos momentos difíciles, una lectura que se resuelve en acto. Un acto no sin consecuencias puesto que pone en el banquillo a los analistas al presentar un dispositivo que pone a prueba de demostración el paso de analizante a analista, la pregunta ¿qué es un analista?

Pero volvamos a su Reseña de enseñanza. Allí, Lacan inscribe en el tiempo su Proposición: “¿Por qué no asentar en el activo de este acto el que hayamos introducido su estatuto a tiempo?”3.

Y continúa: “Y el que no demoráramos ese a-tiempo profiriéndolo seis meses ha, en una proposición no sólo teórica sino efectiva a tal punto que resultó una efracción para nuestra Escuela, proposición que se adelantó a un desencadenamiento que por tocarnos muy de cerca, podemos atrevernos a reconocerlo como testimonio de una cita”4

Sabemos que la Proposición fue rechazada. Lacan esperó dos años en volver a proponerla de nuevo a votación y que fuera aprobada.

El tercer aspecto al que el título nos convoca recoge en el término “clínica de las consecuencias”, el punto de abrochamiento de las otras dos vías, la del acto y el tiempo. Entiendo así que se trata de verificar la función del acto por sus efectos de cambio subjetivo en el decir del analizante que conlleva mutaciones de goce. Correlativamente para el analista se tratará de verificar la validez de su acto como tal por los efectos que puedan o no emerger. En ambos casos los efectos y sus consecuencias están sujetos a un tiempo no necesariamente inmediato sino a un tiempo condicionado a la respuesta singular de cada sujeto. Cesiones de goce que le den posibilidades de saber hacer de otro modo con la pulsión, sin someterse a sus imperativos.

En esta misma orientación la Escuela del Pase pone en primer plano las consecuencias de una verificación no de un final del recorrido analítico sino la apuesta que el pasante pone en juego al transmitir lo que resta de un saber inédito que puede ser transmitido. Podemos decir que es el segundo tiempo de la conclusión, esta vez no sin los otros. Quedando anudadas así las vertientes: ética, política y clínica.

Desde la vertiente clínica, es decir, en el recorrido de un análisis, estas tres vías que nos propone el título están, como el nudo borromeo, articuladas de tal manera que no podemos soltar una sin que pierdan su función las otras. La actualidad de nuestra clínica se orienta por atender a los momentos de anudamiento y desanudamiento. Lo que no invalida estar advertidos de la estructura clínica y su particularidad.

Quisiera traer aquí tres consideraciones clínicas y políticas que J.-A. Miller señala en relación a la formación analítica y su práctica.

Lo que acoge el analista de imposible: “Para el analista lo real no es lo imposible de soportar. Para el analizante sí. La formación analítica es un aprendizaje sobre la paciencia se enseña la paciencia (…)”5.

Y la función del saber hacer con lo que hace resistencia: “Un obstáculo es bueno porque permite apoyarse, es un medio para tener paciencia, respeto a lo real. Hacer de la resistencia el resorte mismo de la acción”6. El tiempo de la espera tranquila y no ansiosa como en la angustia.: “La paciencia es la actitud que se impone frente a lo real (…) Lo Real es lo imposible de soportar y el tiempo no es eliminable en el análisis. Lacan dice “hace falta tiempo”. Con los nudos, tratamos de mover los hilos hasta encontrar la manera (…)”7.

Del tiempo no se sale, entonces…

Freud, en su texto de 1912, “Recuerdo, repetición y elaboración”8, se dio cuenta que en el desciframiento significante del inconsciente había un núcleo que era refractario a la interpretación y duraba en el tiempo. Es esa dificultad la que le impulsó a seguir elucidando hasta llegar a su imposible de concluir.

Lacan proseguirá en esa vía que lleva a ir dilucidando aquello que resiste a ser esclarecido y que solo por la vía del desciframiento se haría infinito. La transferencia necesita, en su movimiento de apertura al inconsciente charlatán, que algo venga a abrochar, a dar consistencia y, paradójicamente, produzca el cierre del inconsciente y la emergencia del objeto pulsional. En el Seminario 11, se producirá este viraje donde el objeto a presentifica la presencia del analista. Emergencia de la pulsión silenciosa que el analista da cuerpo con el silencio. Posteriormente, encontrará en el fantasma el modo en que el sujeto busca su consistencia de ser en el objeto. Otras maneras hacen falta para ir rodeando ese núcleo con su densidad de goce y que el sujeto vaya cediendo en el tiempo algo de ese goce. Tiempo en el que el atravesamiento del fantasma no se produce sino por efecto del acto al que el sujeto puede llegar. Tiempo que evidencia en un instante el montaje pulsional que sostenía el deseo.

Pero toda esa experiencia no es posible sin la transferencia orientada por lo real que pone a prueba tanto como sostiene el consentimiento del ser-hablante en las diferentes escansiones temporales de la experiencia analítica.

Hace falta tiempo sí, “el tiempo que hace falta para hacer la huella de lo que desfallece al ocurrir antes” así concluye Lacan9.

Entonces, ¡Festina lente! ¡Apresúrate lentamente! 10

Margarita Bolinches

margabolinches@telefonia.net

 

Notas:

  1. Miller, Jacques-Alain. “La pulsación del tiempo lógico”. Los usos del lapso. Paidós, Buenos Aires, 2004, p. 357.

  2. Lacan, Jacques. “El acto psicoanalítico”. Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 401.

  3. Ibid.

  4. Ibid.

  5. Miller, Jacques-Alain. “Presentación de El nacimiento del Campo Freudiano”. EOL TV, 10 de junio de 2023.

  6. Ibid.

  7. Ibid.

  8. Freud, Sigmund. “Recordar, repetir y elaborar”, Obras completas, tomo XII. Amorrortu, Buenos Aires, 1998, p. 149.

  9. Lacan, Jacques. “Radiofonía”. Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 451.

  10. Laurent, Éric. “El tiempo de hacerse al ser”, Estudios Psicoanalíticos, nº 2. Eolia, Madrid, 1994, p. 181.